“Alianza para el progreso”, el futuro de América.

  “Alianza para el progreso”, el futuro de América.
El programa implementado por el presidente John F. Kennedy promete acabar con la maleza del comunismo bajo su lema  "Mejorar la vida de todos los habitantes del continente".

A un año de inicio de la iniciativa creada por el mandatario estado unidense la alianza por el progreso da sus primeros pasos en suelo nacional, propone mejorar las condiciones sanitarias, ampliar el acceso a la educación y la vivienda, controlar la inflación e incrementar la productividad agrícola mediante la reforma agraria.


Bajo las claras dificultades económicas y limítrofes por las que está pasando el gobierno del presidente Jorge Alessandri sumado a las repercusiones del terremoto del 60 que dejó muy damnificado el territorio chileno el estado se vio en la obligación de aceptar esta mano de ayuda extranjera. 


       Las primeras señales del progreso.

La reforma agraria comienza y un nuevo futuro para Chile se ilumina, la alianza para el progreso da rienda suelta a una buena racha.

 Ya al comenzar la década de 1960 la presión por una reforma agraria volvió a manifestarse en la sociedad chilena agotada por las malas condiciones laborales, higiénicas y sociales, el respaldo de la Iglesia Católica que repartió sus propias tierras entre los campesinos y con el apoyo de Estados Unidos a través de la "Alianza para el Progreso" mostraba un claro rumbo a tomar por parte del gobierno.

Enfrentado a las presiones, el gobierno de Jorge Alessandri promulgó en 1962 la primera ley de Reforma Agraria N° 15.020, la que permitió redistribuir tierras estatales entre campesinos y organizar instituciones fiscales para llevar a cabo la reforma en el campo.


         Gana la “Revolución en libertad”


Con la llegada al poder de la Democracia Cristiana, a través de la presidencia de Eduardo Frei Montalva y de la mano con la alianza por el progreso el desarrollo a futuro se ve próspero.



Bajo la consigna de una "Revolución en Libertad", el programa de gobierno de la administración de Eduardo Frei Montalva apoyada monetariamente por la alianza por el progreso definió cinco prioridades: desarrollo económico; educación y enseñanza técnica; solidaridad y justicia social; participación política y soberanía popular.

El proceso de reforma agraria alcanzó un impulso vertiginoso. Bajo el lema "la tierra para el que la trabaja" el programa reformista del nuevo gobierno buscó la modernización del mundo agrario mediante la redistribución de la tierra y la sindicalización campesina. Para lograr este objetivo se promulgó una nueva Ley de Reforma Agraria N° 16.640 y la Ley N° 16.625 que permitió la sindicalización campesina.

La alianza nos da la espalda, la verdad sale a la luz.

Estados unidos decide poner fin a los préstamos. Bajo la insignia de buscar un por qué se descubren sus verdaderas intenciones.


El gobierno norteamericano en el año 1965 se rehúsa a realizar nuevos préstamos hacia Chile, siendo que la situación económica crítica no distaba mucho de la que había ocurrido durante los últimos años de la presidencia de Jorge Alessandri.

Tras el abandono de la alianza en el país salieron a relucir sus verdaderos propósitos:
1) Asegurarse de que Salvador Allende y la coalición de partidos de izquierda no llegaran al poder en 1964. Esto mediante la intervención de la alianza en  la campaña electoral de Frei su candidatura y posterior mandato, en el primero a través de grandes préstamos para la campaña y en el último por medio de políticas desarrolladas en los primeros años de su presidencia.

El temor de que el marxismo pudiera ganar el poder a través de las urnas, convirtió a nuestro país en uno de los objetivos claves de la Alianza para el Progreso. Lo que en un principio vimos como una mano de ayuda resultó ser nada más y nada menos que los intereses de una potencia en beneficio de la misma usando como peones a aquellos que alguna vez llamó hermanos.

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